Botellas silbato

Botellas Silbato

Las botellas silbato son un grupo de cerámicas prehispánicas que destacan por sus cualidades sonoras. Compuestas por una o varias vasijas, existen dos tipos: Las de soplo, que funcionan con la intervención de un ejecutante que insufla por un tubo abierto. 

Y las botellas silbato de agua que producen sonido cuando se les introduce líquido en su interior. Estas últimas poseen un sistema acústico hidráulico que funciona cuando se realizan movimientos pendulares con la pieza, el agua empuja el aire depositado en el interior accionando un pequeño silbato.

Estos instrumentos tuvieron una extensa difusión temporal y geográfica, fueron desarrollados por culturas Mesoaméricanas -mayas y aztecas- y Sudaméricanas -Chorrera, Moche, Inca, entre otras-. Los ejemplares más antiguos, con más de 3000 años, provienen de la costa del Ecuador y pertenecen a la cultura Chorrera. 

Afortunadamente, en las reservas arqueológicas existe un gran corpus de botellas silbato, algunos ejemplares se encuentran en perfectas condiciones manteniendo sus capacidades acústicas intactas. Esto permite, con el debido cuidado, ejecutar las botellas y escuchar los mismos sonidos que produjeron hace miles de años.

Los sonidos que producen las botellas silbato tienen estrecha relación con el canto de los aves, por lo que es habitual encontrar este tipo de animales en los ornamentos de las vasijas. Si bien no se puede establecer una relación directa entre el sonido de las  botella silbato con el canto del pájaro representado, es evidente la imitación de características sonoras provenientes del mundo de las aves y la naturaleza.

Los hallazgos arqueológicos confirman el carácter ritual de estos objetos al ser encontrados en tumbas y lugares ceremoniales. El uso de estos objetos dentro del ajuar funerario prehispánico, confirma la costumbre antigua de utilizar botellas silbato como un objeto que acompañaba a los difuntos en su viaje al más allá.  Por esta razón se las suele relacionar las botellas silbato con el culto a los muertos y los antepasados. El siguiente ejemplar fue descubierto por el arqueólogo Carlos Cevallos Menéndez en las excavaciones realizadas en la península de Santa Elena -Ecuador- en un cementerio prehispánico. Destaca en esta pieza la pintura iridiscente, rasgo característico de las botellas silbato de la cultura Chorrera.

Las botellas silbato fueron parte de los objetos que consumían las élites gobernantes. Así lo demuestran algunos ejemplares de la cultura Jama Coaque, Tolita y Bahía, en donde se aprecian compleja ornamentaciones relacionadas  con los estratos sociales de aquel entonces.  Algunas botellas silbato tienen representaciones de personajes de alto rango y seres sobrenaturales, lo que demuestra que estos objetos fueron  necesarios para la vida social de las clases religiosas y gobernantes.  Las complejas decoraciones dotan a las botellas silbato de una dimensión esotérica y mística, cuyo significado tenia una carácter trascendente.  La conjuncion de sonido y representación dan a estos objetos sonoros una particularidad dentro de los objetos sonoros prehispánicos, encontrando ejemplares con una destacada mano de obra y un lujo de detalles y ornamentos, propios de un objeto de élite. .

Las tradiciones americanas antiguas sostienen que la botella silbato contiene de forma armónica los cuatro elementos: La tierra que al ser modelada se transforma en vasija, el fuego que la transforma en cerámica sólida, el aire que contiene en su interior y el agua que es el medio para producir sonido. Teniendo en cuenta además que este tipo de instrumento se ha producido solo en el continente americano, la botella silbato se convierte en uno de los instrumentos musicales más representativos de América. 

Mas allá de su extenso desarrollo y dispersión geográfica y temporal, aún no se han hallado evidencias concretas,  pictografías o  iconográfias,  que remita al uso de estos. Inclusive tampoco en las crónicas de los europeos en época colonial se halla una cita referida al uso en alguna fiesta o ritual en donde se mencionen. Al no tener registros gráficos o alguna grafía musical que nos permita conocer como fue su ejecución en tiempos prehispánicos, la interpretación de las botellas silbatos es una incógnita.  Una posible forma de interpretarlas podría basarse en la idea de sumergir el instrumento en el agua de un río. Esta técnica de interpretación arroja resultados sorprendentes, mostrando una extensa gama de sonidos diferentes. La experiencia realizada por SONIDOS DE AMERICA con una pieza réplica de una original, permite corroborar como se comportan las botellas silbato al ser sumergidas en el agua. De esta forma resulta apropiado la relación que tiene estos objetos sonoros hidráulicos  con el culto al agua a través de los ritos de libación.  Las botellas silbato de agua le dan voz a este elemento, y lo dotan de un lenguaje sonoro, permitiendo generar un forma  particular de rendir culto a los dioses de la naturaleza.